Se construyen con sudor, enfoque y mucha dedicación. Uno de los mayores objetivos de carrera se logró: la conquista del Pro Card y el reconocimiento como atleta profesional de fisiculturismo. Esta victoria es el fruto de años de trabajo arduo, noches de poco sueño, comidas rigurosas y entrenamientos intensos. Cada desafío enfrentado a lo largo del camino moldeó el recorrido y hizo posible este logro. Es la prueba de que, con determinación y fe, es posible superar los límites e ir más allá de lo que se imaginó. Este logro está dedicado a Dios, a la familia, a los amigos, al coach y a todos los que ofrecieron su apoyo y creyeron en esta jornada. Este es solo el comienzo de una nueva etapa, con la promesa de que lo mejor está por venir.

¡Los sueños no se hacen realidad por casualidad!

El trabajo duro nunca miente.